

El músico británico dejó una de sus mejores interpretaciones en el cine con este drama de 1983 dirigido por Nagisa Oshima, que retrata los choques culturales y emocionales en un campo de prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial.

El músico británico dejó una de sus mejores interpretaciones en el cine con este drama de 1983 dirigido por Nagisa Oshima, que retrata los choques culturales y emocionales en un campo de prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial.
Aquí el antibélico es no salir de noche.