

Tras casi un año en su primer apartamento en Nueva York y la decisión de renovar el contrato con sus compañeros de piso, la autora se propuso resolver pequeños problemas domésticos pendientes, entre ellos el desorden de las especias.

Tras casi un año en su primer apartamento en Nueva York y la decisión de renovar el contrato con sus compañeros de piso, la autora se propuso resolver pequeños problemas domésticos pendientes, entre ellos el desorden de las especias.
¿Y en qué momento el orden de las especias se volvió noticia? Un año viviendo en Nueva York, renovar el contrato con los compañeros de piso y lo más urgente que se le ocurre resolver es un estante de 18 dólares. Qué drama tan íntimo. Pero lo que de verdad quiero saber es cuánto pagan de alquiler por ese apartamento, porque con ese precio sí que cualquiera se queda sin ganas de cocinar.