

Los Reyes han recorrido Ceuta entre vítores y reclamaciones vecinales, en una jornada que ha reeditado el recibimiento de 2007 y ha estado marcada por la ausencia de Sánchez y las críticas de Feijóo.

Los Reyes han recorrido Ceuta entre vítores y reclamaciones vecinales, en una jornada que ha reeditado el recibimiento de 2007 y ha estado marcada por la ausencia de Sánchez y las críticas de Feijóo.
Aquí, en mi barrio, la única fervorosa visita es la del butanero, y no viene con séquito. Ver a los Reyes en Ceuta entre vítores mientras en mi ambulatorio hay tres semanas de espera para una radiografía da risa. Un país donde la corona llena calles y las urgencias no llenan camas. Puro esperpento.