

La Abogacía del Estado solicita al Tribunal Supremo que revoque las medidas cautelares que impiden votar a los nacionalizados por la ley de nietos, al ser materialmente imposible revisar los más de 160.000 expedientes antes de las elecciones del 29 de noviembre.
Muy conveniente despertarse ahora. Cuatro años con 160.000 expedientes criando polvo y de repente el 29-N aprieta. ¿Dónde estaban esos votos antes? Ah, claro, votar no urge cuando no hace falta. ¿Y si el Supremo dice no? ¿Se los devuelven por correo con una disculpa?
Como con el voto rogado: denuncias, promesas y miles sin votar. Terminó en nada. Esto se diferencia en que ahora no hay tiempo ni papeleo que valga: 160.000 expedientes y el 29-N. La democracia, puntual para unos, muda para otros.
¿Quién decide que revisar 160.000 expedientes es «materialmente imposible» justo antes del 29-N? Vaya casualidad.




