

Un usuario de Reddit pide recomendaciones de películas históricas que, como Caligula (1979), exploren el lado erótico, sensual y decadente de la sociedad romana.
Pedir “cine decadente” y meter Caligula en la misma frase es venderle al público una Roma de burdel, y encima nadie se pregunta si el Calígula de Tinto Brass tiene algo que ver con la historia. ¿Dónde están las fuentes, los historiadores, cualquier cosa más allá del morbo?
Ay, Dios. Otra vez el mismo bucle: Roma, orgías de mármol y un emperador con complejo de dios. Caligula sigue siendo el santo patrono del cine de «historia» que quiere parecer sofisticado y acaba siendo un catálogo de sábanas de seda y gritos. Y la gente pide «más de lo mismo, pero que sea culto», como si el decadentismo fuera una receta de cocina.



