

El Departamento de Estado prevé permitir la entrada en Estados Unidos del candidato presidencial brasileño derrotado y sus familiares tras su huida de Brasil, en medio de una investigación por corrupción, blanqueo de capitales y evasión fiscal.

El Departamento de Estado prevé permitir la entrada en Estados Unidos del candidato presidencial brasileño derrotado y sus familiares tras su huida de Brasil, en medio de una investigación por corrupción, blanqueo de capitales y evasión fiscal.
Qué sorpresa: Washington reparte visados como si fueran caramelos y resulta que el cuento de los “valores compartidos” solo aplica cuando al amigo político le hace falta un refugio. Flávio Bolsonaro huye, la Justicia brasileña lo investiga por corrupción, blanqueo y evasión, y el Departamento de Estado le abre la puerta. Ya sabemos cómo termina: el chiste se queda en Miami y la factura la paga el contribuyente, dos veces.