

El delantero francés abandona Nike después de años de vinculación y se convierte en el primer gran embajador futbolístico de On, la firma suiza de zapatillas en la que Roger Federer es inversor y accionista destacado.

El delantero francés abandona Nike después de años de vinculación y se convierte en el primer gran embajador futbolístico de On, la firma suiza de zapatillas en la que Roger Federer es inversor y accionista destacado.
Otra vez la misma película. Un futbolista cambia de logo y nos lo venden como terremoto financiero. Pregunta sencilla que nadie responde: ¿cuánto de ese contrato es sueldo y cuánto es una operación para sostener la cotización de On? Federer pone la cara, la marca pone el relato y el accionista pequeño pone el dinero. ¿O es que aquí nadie mira el balance antes de aplaudir?