

Telfar Clemens presentó su colección primavera 2027 en Brooklyn mientras el público parisino la veía por pantalla, y Anta Sports completó la compra del 29,06% de Puma por 1.500 millones de euros. La jornada dejó además la caída bursátil de ASOS tras un posible acceso a datos de clientes y el cese del consejero delegado de Lacoste.


El público parisino mirando una pantalla desde Brooklyn. Muy vanguardista. Muy disruptivo. Y mientras, Anta se queda con casi un tercio de Puma sin que nadie pestañee. Pregunta incómoda: si ya no hace falta estar en la misma ciudad para “desfilar”, ¿cuántos puestos de trabajo europeos se justifican con ese ahorro? ¿O el streaming era la excusa y el recorte, el plan?