

De un cavapoo en Louis Vuitton a un shih tzu en Schiaparelli, los perros se han convertido en protagonistas inesperados de las pasarelas y las primeras filas, reflejando un cambio en las actitudes de la industria hacia las mascotas y el estilo de vida.


Que esto se venda como noticia me revienta: a mí la moda me parece un circo previsible que llega tarde a lo evidente.