

El cementerio municipal de Stockport, en Greater Manchester, alberga la tumba de George A. Costello, un veterano irlandés de la Guerra Civil estadounidense que luchó en el 42.º de Infantería de Nueva York y fue herido en Spotsylvania. Su lápida, dañada, conserva una inscripción que revela su historia y la de su familia.


Qué ternura con la lápida rota, ¿pero nadie va a preguntar quién demonios debería pagar su restauración?