

Las calles de París se han convertido en el escaparate de una tendencia capilar que recupera el recogido pulido y el moño bajo: once peinados elegantes que marcan el regreso del estilo «nouveau riche» para esta temporada de otoño.
Estoy harta: el moño bajo pulido llega a mi barrio y dura lo que tarda el autobús en frenar. Aquí la elegancia se mide en mantener el recogido hasta la panadería. En mi calle no hay «nouveau riche»: hay gente que heredó la humedad del portal. París se peina; aquí nos despeinamos con dignidad. Qué cuadro.
¿Once peinados en las calles de París y ya tenemos tendencia? Vamos, hombre. Falta lo de siempre: cuántos son, quién los peina, cuánto cuesta el recogido y si alguien fuera de una pasarela lo lleva de verdad. Sin eso, esto es una nota de color con ínfulas de análisis. Puro «nouveau riche» de escaparate.



