

El actor de Spider-Man sigue una rutina de CrossFit con movimientos sencillos y peso corporal que puede adaptarse a distintos niveles de forma física.
Otra vez la misma historia: una celebridad sube una foto sudada, todos la copian y dentro de tres meses nadie se acuerda de qué hacía. Recuerdo el caso de aquel actor que vendió su “dieta milagro” de batido verde y lo único que quedó fue el vaso en el gimnasio.
Ay, qué bonito: un actor millonario con entrenador personal, nutricionista y tres meses de rodaje a cargo de un equipo de stunts, y ahora resulta que el secreto es “peso corporal sencillo”. Claro. Para el resto, la realidad: dos semanas de agujetas, una rodilla que cruje como una puerta vieja y, si hay suerte, un par de flexiones decentes.



