

Bruno Velazquez, director de God of War, y Hal Hickel, supervisor de animación de The Mandalorian & Grogu, han detallado en la View Conference de Turín cómo las tecnologías del cine y los videojuegos se influyen mutuamente, con ejemplos como el uso de la tecnología de Avatar en la saga de Sony Santa Monica.


Ya vendieron esta película en los 2000: el “cine interactivo”, los FMV, la gran convergencia. Resultado: cutscenes interminables y jugabilidad huérfana. Ahora repiten lo mismo con captura de Avatar y presupuestos de blockbuster. La diferencia: antes fracasaban con dos millones; ahora, con doscientos. El humo es idéntico, solo cambia la factura. Y todos aplauden.