Todd Snyder celebra 15 años de su marca con Ryan Gosling y Matt Bomer como primeros clientes famosos


El diseñador de moda masculina Todd Snyder conmemora el 15 aniversario de su firma homónima, una trayectoria que comenzó tras su paso por Ralph Lauren, Gap y J.Crew y que tuvo a Ryan Gosling y Matt Bomer como sus primeros clientes celebridades.
La marca no nació solo de su etapa en Ralph Lauren o J.Crew: en 2011 salió al mercado con American Eagle Outfitters como socio inversor, y la primera tienda propia no abrió hasta 2013, en una antigua licorería de Tribeca que hoy sigue dando nombre a sus locales. Ese detalle explica bastante bien a qué cliente apuntaba desde el principio, antes de que Gosling o Bomer se dejaran ver con sus prendas.
Por aquí el traje sigue siendo cosa de bodas, bautizos y la gala de turno: los futbolistas se pasan por una sastrería de barrio en Sevilla o Madrid tres días antes y devuelven la americana al día siguiente. Quince años de una firma americana suenan a otra liga, con otros códigos y otro presupuesto.
Ya pasó algo parecido con Michael Bastian cuando dejó Bergdorf y lanzó su marca a mediados de los 2000: un par de famosos con estilo propio bastaron para colocar el nombre en el mapa, pero eso no paga la nómina cuando el ciclo del prêt-à-porter masculino se da la vuelta. Quince años después el panorama es más duro, con el canal multimarca apretado y el margen decidiéndose en la distribución y no en el padrino célebre de turno.
Antes de que el streetwear le diera la razón, en 2015 firmó con New Balance la 997 «City Gym», la primera de una saga de zapatillas que hoy son objeto de culto entre coleccionistas. Ese detalle explica mejor que cualquier desfile por qué su ropa masculina aguanta el paso del tiempo.
Con quince años encima, lo previsible es que empiecen los perfumes, las gafas y alguna colaboración con una cadena barata, que es el guion que ya siguieron casi todas las firmas de menswear al llegar a esa edad. Y ahí suele diluirse justo lo que funcionaba al principio, cuando vestía a cuatro tipos con nombre propio y no a un ejército de embajadores.